TEXTO Y ENTREVISTA: P. GUERGUÉ / FOTOGRAFÍA: ANA MÁRKEZ

 

Hay encuentros que inspiran. Y estar con Luz Valdenebro lo hace. Desprende tal serenidad que todo fue sin buscar mas allá que la naturalidad del momento. Hablar de personajes y de interpretación es una aventura que pasa por diferentes estadios. Entiendes mucho más. Por ejemplo, como confluyen las energías. Como se trabaja con ellas. En que momento debemos dejar que nos invadan y cuando no. Un baile constante. Casi como el equilibrio que busca un trapecista.

Cristina de "Amar es para siempre" le llegó por azar. De esas historias que llegan llamando por la ventana, mientras esperas, sentada, frente a la puerta de tu casa. Y para Luz Valdenebro está siendo emotividad, en un grado que desconocía. Porque hay historias que tocan el corazón por el poso que dejan en la historia. En la nuestra. En la de todos.

 

MEW Magazine (MW): Cada vez que hablo con algún compañero tuyo de profesión siempre me dicen que estar en una serie diaria es como hacer un máster. Que imagino que se equilibra todo ese esfuerzo por la pasión que le provoca su profesión. Ya que vuestras jornadas de trabajo son bestiales, pero al llegar a casa tenéis que seguir estudiando para el día siguiente. ¿Cómo se lleva ese ritmo?

Luz Valdenebro (LV): Al principio se empieza de una manera gradual. Y luego tenemos mucha ayuda, sobre todo consejos, por parte de los compañeros que llevan mucho tiempo allí. Por ejemplo, Itziar nos decía, "chicos, lo único que os puedo decir es que aprovechéis los fines de semana para estudiar". No significa que no puedas tener vida. Pero hay que coger un hábito de estudio. Es duro, pero te haces.

 

MW: ¿Y cómo se equilibra la energía del personaje con la de una misma dentro de una serie diaria?

LV: Sobre todo, lo peor es cuando tu vienes bajo de energía. A lo mejor la primera secuencia de la mañana es algo súper emocional. Pero si que es verdad que como hay un periodo desde que llegas a plató y pasas por todo el proceso de maquillaje, peluquería, vestuario... pasa una hora aproximadamente, y todo el mundo empieza a crear esa energía para convertirnos en una maquinaria de forma conjunta, se va a una. En equipo. Cuando hay alguien que está un poquito mas flojo, los demás empujan.

 

MW: ¿Qué suele ser más complicado para tí? ¿Dar la bienvenida a un personaje o ese momento de la despedida?

LV: Sin duda, despedir. En las bienvenidas nunca sabes qué va a pasar. Y esa incertidumbre te tiene despierta porque empiezas un proyecto.

Para mí la parte complicada es cuando se pierde la esencia del personaje. Porque, de pronto, no saben dónde llevarlo. Y a lo mejor como actriz no estas de acuerdo en el cariz que está tomando. Como por ejemplo, el acercamiento romántico de Cristina y Guillermo. Cuando nos lo dijeron no lo veíamos por ningún sitio. Nos enfadamos. Y, después, te va llegando la información y dices, "ah, claro que es posible".

Y por supuesto, si ha habido un personaje al que le has entregado todo, la despedida es difícil. No solo dejas ir a compañeros. La historia en concreto. Un lugar.

 

MW: ¿Cómo fue dar la bienvenida a Cristina?

LV: Buah... Primero fue, totalmente, inesperado. Porque hice pruebas para otro personaje. Y fue muy gracioso porque Edu Casanova, el director de la serie, según terminamos, me dijo "me ha encantado, pero es que te quiero ver en Cristina". Porque, durante la prueba, el vio algo en mi para ella. De pronto, el vio algo ahí que encajaba con ese otro personaje. De hecho, no hice prueba para Cristina.

Y cuando me dijeron que iba a hacer otro personaje para el cual no había hecho las pruebas, tampoco me quisieron contar mucho más. Ni como me llamaba.

Cuando descubrí en quien estaba basado, en la vida de Lolal Gonzalez, pero que a parte era como un tipo puzzle de todas esas mujeres como Manuela Carmena o Cristina Almeida, me volví loca (Risas). Porque las admiro muchísimo. me parece que es una historia que tenia que ser contada. Me siento súper privilegiada de formar parte de esta temporada y poder contar esa historia.

Y luego... A mi Cristina me tiene fascinada. Me quiero parecer a ella en muchas cosas. Sobre todo, en ese espíritu de lucha. De sentido de la justicia que tiene. De como se pone siempre en el lugar del otro. Me parece que es algo que, hoy en día, nos hace mucha falta a todos. Empatizar y nunca prejuzgar.

 

MW: Es importante que conozcamos de donde vienen nuestros derechos que, en cierta manera, honremos a esas mujeres que lucharon tanto. 

LV: Y que no hace tantos años de ellos. Cristina siendo abogada y estando casada fue a visitar a un cliente que estaba defendiendo y no le dejaron entrar porque no llevaba el permiso de su marido. Uno de los momentos más frustrantes de su vida. Y eso es hace nada, no hace siglos. Y creo que es algo que tenemos que repetir mucho porque la gente no lo sabe.

MW:Es que la historia es de hombres...

LV: Total.

 

MW: No hay referentes de mujeres, ni te explican que tienes derechos que tienes porque hubo unas mujeres que pelearon.

LV: Cuantos libros, cuantas obras de arte, canciones... están firmadas por hombres que son mujeres. Y nunca lo sabremos.

En mi familia, las mujeres han sido muy peleonas. Mi abuela vio la guerra de pequeña y todas esas historias si que me las han contado.

 

MW: Así también nos hacemos de forma diferente.

LV: Estoy muy agradecida por ello. Y por la parte que me toca, intento también traspasar esa información. De la manera más educada posíble.

 

MW: Muchos de tus compañeros de series diarias me comentan que están muy contentos con el cambio que hay sobre los personajes que se muestran. Personajes con luces y con sombras. Que ya no están los extremos del bueno y el malo.

LV: Y es la unica forma de que la gente se sienta identificada. Y que le enganche. A mi me engancha algo cuando me toca. Y no tiene por que ser bueno. Me puedo ver reflejada en comportamientos que sean malos. Como sentir envidia. Y no pasa nada. No pasa nada por tener ese tipo de sentimientos. Lo importante es reconocerlo.

 

MW: ¿Crees que "Amar es para siempre" tiene la audiencia que tiene, yo no solo por contar la historia, sino porque se adentra en temas tan importantes con el consumo de drogas o la visibilidad que han mostrado con el amor entre Luisita y Amelia? Esa honestidad provoca que la audiencia no decaiga...

LV: SÍ, yo creo que sí. Supongo que fluctuarán. Que habrá personas que se sientan mas identificadas con una historia que con otra. Por ejemplo, el público Luimelia fue un público que se fue uniendo. Y que no se sentía identificado en ninguna serie de televisión. Y en ese horario además. Mostrándolo como algo natural.

Yo soy muy activa en redes sociales cuando estoy trabajando. Me gusta ver lo que se dice y lo que no. E interactuó mucho con el publico que sigue a Luimelia. Y todo ese publico que sigue a Luimelia, ha seguido la historia de Cristina. Con cariño y con respeto.

 

MW: Cuando eches la mirada atrás, después de de muchos años, y tu recuerdo se detenga en el nombre de Cristina, ¿qué sensación te recorrerá?

LV: A lo que mas cariño tengo es a la época.  En esa época mis padres tenían unos veinte años. La época en la ue mis padres se conocieron y se casaron. Me tuvieron a mi, tuvieron a mi hermano. Es su época. Y para mi está siendo muy bonito. Porque, además mi madre me lee muchos mensajes de amigas y amigos suyos que le dicen "es que eres tú. La vemos a ella y te vemos a tí". Y eso me esta reconfortando mucho. Se está convirtiendo en un pequeño homenaje a mis padres. Mis tías. Mis tíos. Y quiero hacerlo bien por ellos. Que puedan ver la serie y que los transporte.

Me parece una época muy emocionante. Muy bonita. Y muy importante para nuestro país. Y es una época espectacular para que se vea justo en este momento. Creo que hace falta sentarse y dialogar.

 

Y a nosotros también Luz. Nos parece que el trabajo que realizáis, en "Amar es para siempre", es de esos que ponen tiritas y recuerdos del pasado. Donde descubrimos quiénes fuimos y el motivo por el cual estamos donde estamos. Nos ayuda a entendernos. A detectar nuestros miedos y porque vienen a saludarnos, de vez en cuando. Y es un autentico placer recorrer, junto a vosotros, junto a ti, todas la emociones  que os provocan vuestros personajes. En este caso Cristina. Alguien que nos ha dado todas las herramientas para entender que hay derechos que han costado mucho obtener. Pero que son muy sencillos de perder. Porque nunca debemos perder la mira de lo que siempre nos quisieron arrebatar.

 

 MEW Magazine -  Septiembre 2020

 

 

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